Tras año y medio de no recibir cruceros, a raíz de la pandemia de covid-19, para la temporada del 2021-2022, la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) espera recibir 107 naves en el muelle de Limón.

La temporada arrancará el próximo 12 de noviembre próximo y se extenderá hasta el 3 de mayo del 2022. Iniciará con el crucero Emerald Princess, de la línea Princess Cruises

Andrea Centeno, presidenta ejecutiva de Japdeva, aseveró que es una nave con capacidad de 3.000 pasajeros y 1.000 tripulantes, pero por los protocolos ante el covid-19, la naviera habría adoptado una serie de medidas en materia de aforo.

Centeno que el primer crucero será una prueba de fuego, esto debido al nuevo protocolo de Salud que se debe aplicar a este tipo de negocio y embarcaciones.

“Todos (pasajeros y tripulantes) vienen vacunados a excepción de los chiquitos. Cuando llegan al país se les hará en el puerto, una valoración rápida para verificar que cuentan con el cuadro completo de vacunas, antes de que los pasajeros tomen los tours”, explicó Centeno.

En este sentido, apuntó que las empresas navieras le exigen a los pasajeros tener el cuadro de vacunación completo para acceder al servicio de crucero.

Tendrán tours

A esto, Centeno agregó que debido al avance en vacunación contra covid-19 del país y los niveles de atención y los cuidados de las navieras, los pasajeros podrán salir a la ciudad.

Detalló que se efectuaron modificaciones en el Muelle de Limón, entre estas una rotación en la zona de los artesanos, esto debido a que hay un aforo y demarcación diferente por la pandemia.

Al mismo tiempo, comentó que dentro las instalaciones portuarias se mantendrá el distanciamiento social entre los pasajeros.

Añadió que se cuenta con zonas habilitadas para el lavado de manos, de sanitización permanente, la portación de mascarilla será obligatoria.

“Son entre 13 y 14 destinos a los que podrán ir los pasajeros, absolutamente todos en la provincia de Limón. Los alejados son los de Pococí.

“Los pasajeros podrán ir a fincas agrícolas a Guácimo, pasan por los rápidos de Siquirres, podrán ir a los canales del Tortuguero, también a Liverpool para ver otras atracciones”, mencionó Centeno.

Los que prefieran quedarse en el casco central, Centeno manifestó que se les hará un “city tour”, entre otros.

En la temporada 2018-2019, llegaron a Limón 92 cruceros, en a 2019-2020, estaban previstos 112, pero 22 naves tuvieron que suspender arribos, por el inicio de la pandemia, por lo que en total llegaron 89.

210.000 cruceristas por ambos puertos

En setiembre anterior, la provincia de Puntarenas inició con su temporada de cruceros 2021-2022 y han sido recibidos tres embarcaciones de turistas.

Para esta temporada, en la Perla del Pacífico acudirán 64 cruceros, para un aproximado de 90.000 pasajeros.

En el caso de la Perla del Atlántico, las 107 embarcaciones le generarán alrededor de 120.000 pasajeros, según estimaciones del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

Con lo cual, sumando los turistas crucerístas de ambos puertos generarán alrededor de 210.000 pasajeros.

Al respecto, Gustavo Alvarado, director de Gestión Turística del ICT, manifestó que los puertos costarricenses comienzan a recibir la visita de los buques de cruceros bajo exhaustivos y estrictos protocolos sanitarios, tras 20 meses de suspensión de la actividad.

Recordó que en el reinicio de operaciones, los cruceros no viajan al 100% de su capacidad pues deben respetar los protocolos de distanciamiento dentro de las instalaciones de los buques.

“Con el inicio oficial de la temporada, oficialmente se vuelven a reactivar los múltiples encadenamientos que genera esta actividad en ambas costas, afectando de manera positiva a empresas implicadas, comercio, hoteles cercanos, guías turísticos, transporte, artesanos, tour operadores, proveedores de actividades culturales o alimentación, entre otros”, externó Alvarado.

Además de esto, Alvarado recalcó que durante el tiempo de espera, las autoridades portuarias, de Japdeva y de Incop, así como las comunidades costeras, las cámaras de Turismo y otros actores turísticos trabajaron para garantizar la bioseguridad de los cruceristas, trabajadores de los puertos y los destinos que visitan.

“Además de las exigentes medidas adoptadas por las navieras, este segmento dispondrá de una oferta turística diversificada dentro de las ciudades y sus alrededores con grupos ‘burbuja’”, refirió Alvarado.